- Reducir los costos que implica el consumo de energÃa para iluminación, climatización, calefacción y transporte.
- Mejoras en la eficiencia operativas de la organización.
- Reducción de riesgo e incertidumbre para inversionistas.
- Reconocimiento social por la actuación en torno a la gestión del cambio climático.
- Participación en mercados de carbono, al compensar las emisiones no reducidas.
- Preparación para cambios asociados a futuras restricciones de gases de efecto invernadero (GEI).
- Contribuir a los compromisos nacionales de mitigación de paÃs expresados en las Contribuciones Nacionalmente Determinadas (NDCs).